O sí, y por la milla extra. Nosotros los isleños (quien me lee desde otro país, tenga en mente que soy Puertorriqueña), amamos el mar. Claro está que para nosotros: “En el MAR… La vida es más sabrosa”.
Válgame Dios, pero la libertad que da un tren es casi como la libertad que en un pasado debían de sentir las personas que se transportaban en barco, de puerto en puerto.
El tren es un éxito TOTAL!!! Una de las cosas que hace que sea un éxito es su estabilidad. En el tren no debe preocuparse por un mareo que le comience, tímidamente, con un vacío en el estomago y que luego se apodere de usted sin permitirle coordinar bien los sentidos.
“Il mal di mare” como lo llaman lo italianos, es uno de los desagrados mayores que podamos experimentar los viajeros. Por eso les recomiendo de recorrer un país en tren, en vez de en autobús.
Les decía que en el tren “La VIDA es más sabrosa”, pero no tan sólo por su antídoto “evita mareos”, sino porque al menos para quienes no lo tenemos en nuestra tierra, el tren es toda una nueva experiencia libertadora. No hay nada como llegar a una estación de tren y encontrarse con todas esa vías dispuestas paralelamente, y rodeadas de personas muy diferentes entre sí.
Imagine que se encuentra en la estación TERMINI de Roma. Ésta consta de 25 vías de trenes que viajan por toda la Italia. Un tren que se va y otro que llega. Todos los viajeros desesperados y con muchísima prisa (recuerde que el tren NO ESPERA por nadie, pero muchos esperan por él).
Estar en Termini, es como estar en el centro del país. Todos llegan ahí. Todos con sus gafas de última moda, sus vestidos de última moda y sus “motorini” de última moda. Estamos en Italia, todo aquí es ropa último modelo, gafas último modelo, recorte último modelo… podríamos continuar…. Aquí todo es EL LOOK. Con que sólo tenga el LOOk del momento, ya pasa por italiano. Para estar a la moda, no más le basta darse una vuelta por la calle del Corso, donde encontrará los mejores negocios fashonistas de Roma, además de tal vez, poder sentarse a observar una fuente de Gian Lorenzo Bernini, desde las escaleras de la Plaza Espáña.
Mientras en la estación del tren de su preferencia no olvide las siguientes orejitas:
- Muchas de estas estaciones cuentan con una oficina donde puede dejar su equipaje por algunas horas. Si tiene que esperar a que llegue su tren, considere dejar su equipaje en este lugar. Es muy, muy, pero MUY seguro.
- Preste atención a su equipaje. No lo deje desatendido. Las estaciones son CASA DE LADRONES. Esté atento a todo. Intente que su equipaje sea lo más normal posible. Remueva todos los tickets que le coloca la línea aérea, tipo: los sellos de la aduana, de la línea aérea, los plásticos que se ponen para proteger las maletas, etc. Por favor, que su equipaje sea tan normal como el de las otras personas. Así podrá hasta pasar por un ciudadano del país que visita y será menos probable que tenga que vivir una fea experiencia.
- No permita que se le acerquen demasiado las personas. Si siente que una persona se está acercando más de lo normal, teniendo ésta muchísimo espacio donde colocarse, ESTÉ ATENTO A: cartera, billetera, equipaje, etc. Simplemente, NO sea paranoico, pero SÍ juicioso.
- Que su pasaporte siempre esté con usted. Guárdelo como a su vida misma. Le recomiendo comprar las carteritas especiales para pasaportes. Éstas las puede encontrar en cualquier lugar que vendan equipaje o hasta en la RED.
- Lo mejor que puede hacer es viajar con pocas maletas. Ya le mencioné que el tren NO ESPERA por nadie. Así que en cada una de sus puertas hay cerca de unas 20 personas, todas tratando de entrar a la vez. Es increíble. No sabe cuán molestoso es tratar de hacerse un espacio entre esta veintena de personas si se tiene más de 1 maleta. PESADILLA SEGURA!!
Luego de toda esta travesía y luego de lograr subir sus maletas al tren, repósese. Siéntese tranquilo en su butaca. Mire fuera de la ventanilla y trate de escuchar el ruido que emiten las vías al pasar de las ruedas. Disfrute de la vista. De ésta no ser HERMOSA, como quiera será nueva. Todo lo nuevo es bello por ser diferente. Así que disfrútelo.
También le diría de pasar su trayecto en silencio de ser necesario. Pero la realidad es que no hay nada mejor como hablar con su vecino de asiento. Así ya de salida podría comenzar a descubrir su ciudad destino.
Arrivederci e BUON VIAGGIO,
Que se disfrute el TREn…
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